Elemento central de la elaboración isobárica, la spunding valve (o válvula de sobrepresión regulable) es el accesorio que sustituye al airlock tradicional para controlar activamente la presión generada por las levaduras.

Aunque su función siempre es la misma — evacuar el exceso de CO₂ para mantener un nivel de presión preciso —, los modelos disponibles en el mercado responden a necesidades, presupuestos y sistemas de conexión muy diferentes.

Desde el modelo ultracompacto hasta el sistema profesional de acero inoxidable, aquí tienes nuestra guía para elegir la spunding valve adecuada para tu configuración.


1. Modelos Ball Lock: Compacidad, modularidad y presupuesto controlado

Si fermentas en un fermentador de plástico PET (como FermZilla) o utilizas barriles tipo Soda Keg para la fermentación, los modelos con conectores Ball Lock son tus mejores aliados. Se acoplan en un segundo al poste de gas gris/blanco.


La Spunding Valve G2 de KegLand: La ultracompacta

Para los cerveceros con poco espacio en su cámara de fermentación, la Spunding Valve Ball Lock G2 es una auténtica revolución. Equipada con un manómetro digital ultrapreciso, no ocupa prácticamente nada de altura. Muy económica, se ajusta fácilmente gracias a su rueda integrada y resulta ideal para configuraciones donde cada centímetro cuenta.


El modelo APRV en acero inoxidable: Robustez duradera

Si buscas la compacidad del formato Ball Lock pero exiges la durabilidad de los materiales profesionales, la Spunding Valve APRV es la elección perfecta. Fabricada íntegramente en acero inoxidable, ofrece una excelente resistencia a limpiezas repetidas. Eso sí, ten en cuenta las dimensiones de tu espacio de fermentación: este modelo es más alto que la G2, un detalle importante si tu frigorífico de control tiene poca altura interior.


El Kit BlowTie: Versatilidad en 3 piezas y opción “Blow Off”

El Kit BlowTie con manómetro integrado destaca por su diseño modular compuesto por tres piezas unidas mediante tubo John Guest. Esta arquitectura ofrece ventajas prácticas importantes:

  • Limpieza ultrafácil: Cada pieza se desmonta de forma independiente, lo que permite enjuagar perfectamente el mecanismo en caso de subida de krausen. Si una pieza se deteriora, puede sustituirse fácilmente y a bajo coste.
  • Doble función Blow Off / Spunding Valve: Gracias a sus dos entradas/salidas rápidas, puedes usarlo como sistema Blow Off seguro al inicio de la fermentación activa conectando un tubo que sumerja en un recipiente con desinfectante. Después, basta con retirar ese segundo tubo para convertirlo instantáneamente en una spunding valve clásica para la fase final.


2. Modelos Tri-Clamp (TC): Precisión profesional para fermentadores inox

Si tienes un fermentador de acero inoxidable de alta gama (como un Unitank) equipado con conexiones Tri-Clamp estándar de cervecería, debes optar por soluciones más robustas, pesadas y de precisión quirúrgica.


El Set Spunding Valve TC 1.5" completo

Para una instalación lista para usar en tu tapa superior o en tu manifold de gas, el Set Spunding Valve con manómetro TC 1.5" reúne todo lo necesario. Totalmente en acero inoxidable, este kit monobloque integra una escala de lectura clara y una rueda micrométrica para ajustar la presión con una precisión de décimas de BAR. Es la opción más sencilla y eficaz para sistemas inox.


La configuración personalizada “Wet Model”: El máximo control

Para los cerveceros más exigentes, es posible separar los elementos para obtener un control digno de los profesionales combinando dos piezas de alta precisión:

  • Por un lado, la Válvula de sobrepresión Wet Model (0–3 bar) TC 1.5". Su mecanismo interno de muelle pesado ofrece una estabilidad de regulación absoluta, incluso en grandes volúmenes de fermentación.
  • Por otro lado, el Manómetro 0–3 bar TC 1.5" correspondiente, que se conecta mediante una T de derivación. Esta separación permite una lectura visual perfecta de la presión interna sin interferir con el flujo de escape de la válvula.

Consejos del equipo Rolling Beers

Sea cual sea el modelo elegido, la elección del rango de medición de tu manómetro (la escala del dial) es crucial para una regulación precisa. Si fermentas principalmente entre 0,5 y 1,2 BAR, elige siempre un manómetro con rango bajo (como el BlowTie 0–15 PSI o los modelos inox 0–3 BAR). Un manómetro que sube hasta 10 BAR apenas moverá la aguja a 1 BAR, haciendo tu ajuste impreciso. ¡Elige una escala adaptada a tu rutina de elaboración!